Con el pitazo final de la Copa Confederaciones, los futbolistas no pudieron resistir los encantos de las playas de Brasil, y a la vez todos mostraron sus encantos.

Cuando el fútbol, la competencia y el estrés de una copa llena de duros rivales terminaron, las tentadoras playas de Río de Janeiro aplacaron todos los ánimos.

Los españoles disfrutaron de las aguas cristalinas de playa Futuro en Fortaleza, mientras los residentes no aguantaron la tentación de los autógrafos en medio de las olas.

Los jugadores de "La Roja" parecen haber superado el trauma de su derrota 3-0 en la gran final de la Confedereraciones contra Brasil.

Tal vez tengan razón quienes dicen que la selección española sigue confiada en ser la mejor. Aseguran esas fuentes que el tropiezo ante los brasileños no es motivo para avergonzarse.

Pero no han sido los ibéricos los únicos en mostrar músculo entre las olas brasileñas.

Mucho antes, el turno fue para los jugadores italianos, que fueron alimento para el ojo de las mujeres en las playas de Tijuca.