Chicago - Tal vez fue una coincidencia, pero la historia recordará que el equipo que cortó la racha triunfal de los Heat de Miami en 27 triunfos seguidos fueron los Bulls de Chicago, en su campo del United Center, donde el legendario Michael Jordan forjó su leyenda de ser uno de los más grandes de la NBA.

Ahora que se quiere comparar a la figura del alero LeBron James, la estrella de los Heat, con la de Jordan, los Bulls no permitieron que tuviese la oportunidad de empatar una de las marcas más intocables que hay dentro del deporte profesional en Estados Unidos, como son los 33 triunfos seguidos que lograron Los Ángeles Lakers en la temporada de 1971-72.

Los Bulls se encargaron de ganar 101-97 a los Heat, que a partir de ahora ya tienen la segunda mejor racha ganadora en la historia de la NBA.

La racha de los Heat acabó y los culpables fueron los Bulls y su ataque encabezado por el alero anglo-sudanés Luol Deng, que aportó 28 puntos, su mejor marca de la temporada, siete rebotes, cinco asistencias y dos recuperaciones de balón.

Carlos Boozer destacó también al conseguir de 21 puntos y 17 rebotes que ayudaron a los Bulls (39-31) a lograr el tercer triunfo consecutivo, que los mantuvo en el quinto puesto de la Conferencia Este.

El alero Jimmy Butler logró 17 puntos como titular y el base reserva Nate Robinson fue el cuarto jugador de los Bulls que tuvo números de dos dígitos al anotar 14 tantos.

A pesar de las bajas del base Derrick Rose, que sigue sin dar muestras de estar listo para volver a la competición esta temporada, del pívot Joakim Noah, del escolta italiano Marco Belinelli y de Richard Hamilton, los Bulls confirmaron que siguen siendo el equipo que más daño le hace a los Heat de los "Big Tree", con los que habían dividido triunfos y derrotas en los 14 partidos anteriores.

Los Heat (56-15), que siguen como líderes de liga, tuvieron a LeBron James de líder al conseguir 32 puntos, siete rebotes, cuatro tapones, tres asistencias y dos recuperaciones de balón.