Has logrado lo más importante, has cambiado tus hábitos alimenticios y finalmente estás perdiendo peso. Pero aunque recibes halagos por tu nueva figura tu sabes que al sacarte la ropa y estar desnuda te encuentras con un nuevo enemigo: la piel de tu cuerpo no está firme y tienes un aspecto general de flacidez.

Para evitarlo, al hacer dieta, tu meta debe ser perder la mayor cantidad de grasa posible y al mismo tiempo mantener la mayor cantidad de músculo. Para hacerlo, tienes que comer en pequeñas porciones, más seguido. Esto te ayuda a mantener el metabolismo en acción. Haz también ejercicio y no confíes en dietas muy bajas en calorías.

Si quieres saber más sobre como evitar la flacidez haz clic aquí para leer completo este artículo del portal Mamás Latinas.