Proponerse comer más saludable puede no ser tan divertido si no aprendes a mantener el sabor de tus alimentos. Con unos pocos tips podrás disminuir calorías, cortar grasa y reducir el consumo de sodio sin quitarle ese atractivo especial que tienen tus platos.

1. Aprende a condimentar tus comidas con cilantro, dill, menta o romero para agregarle un sabor refrescante a tus vegetales y proteínas.

2. Gradualmente disminuye la sal (el consumo promedio es de 3,400 mg al día y el recomendado apenas llega a 2,300 mg (para quienes tienen presión arterial o problemas de riñones, sólo 1,500 mg al día).

3. Añade ajíes o salsas picantes para levantar el sabor de cualquier comida.

4. Agrega un toque de sabor a tus salsas, sopas y ensaladas con vinagre de hierbas, vinagre balsámico, vino o vinagres de arroz.

5. Prueba a intercambiar la sal normal por una mezcla de hierbas sin sal.

6. Para disminuir el uso de mantequilla que te añade grasas sin necesidad, prueba estas alternativas deliciosas: a tu tostada agrégale 1/4 de aguacate hecho puré. Los aguacates son ricos en grasas monosaturadas (saludables para el corazón) y de paso obtendrás fibras y vitamina C.

7. Agrega hummus a tus comidas en lugar de la mantequilla.

8. Si deseas untar algo sobre tu pan durante una cena fuera de casa, pregunta al camarero si puede traerte aceite de oliva.

9. Cambia tus métodos de cocción. En vez de freír en aceite, usa el horno o el grill. Puedes utilizar cortes de carnes magros, así como pollo y pavo sin piel marinándolos antes o usando las mezclas de hierbas sin sal. Aprende a cocinar en wok, verás que los salteados de carnes y vegetales quedarán muy sabrosos sin casi usar aceite.

Fuente: Academy of Nutrition and Dietetics