NUEVA YORK - El Concejo Municipal de Nueva York propone destinar 13 millones de dólares a crear plazas educativas a las que opten jóvenes inmigrantes sin papeles para calificar a un programa migratorio del gobierno del presidente Barack Obama.

Los jóvenes inmigrantes que quieren beneficiarse del programa federal conocido en inglés como "deferred action" o Acción Diferida necesitan haberse graduado de la escuela superior, o estar inscritos en escuelas o programas educativos para adultos.

"Creemos que esto ayudará a 16,000 neoyorquinos a obtener mejores trabajos, evitar la deportación y estabilizar sus familias", dijo el lunes la presidenta del Concejo Municipal, Christine Quinn, en su discurso anual sobre el estado de la ciudad. "Al crear una oportunidad para estos jóvenes, la ciudad de Nueva York jugará su propia parte en el camino hacia una verdadera igualdad para familias inmigrantes".

Quinn propuso la creación de un fondo de 13 millones de dólares que permitiría a Nueva York financiar a organizaciones locales para que ofrezcan una plaza en programas educativos para adultos por cada joven inmigrante que puede solicitar ayuda de la iniciativa de Obama. La ciudad calcula que 16,000 jóvenes inmigrantes necesitan inscribirse en alguna escuela o programa educativo antes de solicitar la Acción Diferida.

La iniciativa de Obama para jóvenes inmigrantes, anunciada en verano del 2012, permite suspender temporalmente la deportación de estos jóvenes y otorgarles un permiso de trabajo si cumplen con una serie de requisitos. El programa beneficia a jóvenes que fueron traídos a Estados Unidos ilegalmente por sus padres cuando eran niños y que son conocidos como "dreamers".

En Nueva York, la iniciativa de Obama ha beneficiado a 79,000 jóvenes, dijo Quinn.

La presidenta del Concejo Municipal se perfila como la próxima alcaldesa de la ciudad de Nueva York después de que termine el plazo del actual alcalde Michael Bloomberg en noviembre de este año.