NUEVA YORK - Diez estudiantes planean caminar desde la ciudad de Nueva York hasta la capital del estado, Albany, para exigir que la legislatura estatal apruebe una medida que facilitaría ayuda financiera a jóvenes inmigrantes sin autorización para residir en el país que quieren ir a la universidad.

La marcha de 241 kilómetros (150 millas) empezará el próximo lunes 9 y se espera dure ocho días.

Su objetivo es que los legisladores aprueben el llamado New York Dream Act, una medida que permitiría a los estudiantes sin papeles acceder al llamado Programa de Asistencia Educacional (Tuition Assistance Program, TAP) del estado. Un segundo proyecto de ley propuesto crearía un fondo privado al que los estudiantes podrían acudir para solicitar ayuda financiera.

"Se espera que caminen un mínimo de 12 millas al día", explicó Angy Rivera, una colombiana que ayudó a organizar la marcha. "Necesitamos el apoyo de legisladores republicanos y planeamos reunirnos con ellos al llegar a Albany".

Rivera fue traída por su familia a Estados Unidos de forma ilegal cuando tenía tres años.

Los estudiantes forman parte del grupo New York Youth Leadership Program (Programa de Liderazgo de Jóvenes en Nueva York) y llevan meses pidiendo la aprobación de las medidas en manifestaciones y ruedas de prensa.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, presentó recientemente un presupuesto estatal que no incluye dinero para ambas medidas. Aún así, los jóvenes dijeron que seguirán presionando para que la legislatura apruebe las iniciativas este año.

El New York Dream Act beneficiaría a entre 4,000 y 5,000 alumnos matriculados en la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) y la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY) que no tienen permiso para radicar en el territorio nacional.

Según datos emitidos recientemente por el Concejo Municipal de la ciudad de Nueva York, las dos medidas podrían beneficiar a unos 65,000 estudiantes de secundaria del estado que están en la misma situación migratoria.

Jóvenes sin papeles no pueden acceder a becas federales en Estados Unidos, pero en algunos estados como Nueva York, pueden pagar las mismas tarifas en universidades públicas que estudiantes nacidos en el estado.