NUEVA YORK - Llena de luz, con unas amplias gradas para realizar eventos y una sala de ordenadores con la última tecnología es como el arquitecto mexicano Enrique Norten imagina la nueva biblioteca pública que se inaugurará en 2015 frente al Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York.

Los responsables del sistema de bibliotecas públicas de Nueva York (NYPL) desvelaron hoy los primeros diseños de la nueva estructura de tres plantas y más de 2,600 metros cuadrados que ha proyectado la firma de arquitectos de Norten, TEN Arquitectos, por un precio estimado de 20 millones de dólares.

"La nueva sede no es solamente preciosa, sino que está diseñada con la flexibilidad que permite a la biblioteca maximizar su espacio público y servir a todos los miembros de la comunidad durante décadas", dijo al anunciar este proyecto el presidente de la NYPL, Tony Marx.

La biblioteca diseñada por el arquitecto mexicano, situada enfrente del MoMA, en el número 20 del lado oeste de la calle 53, contará con una pared de cristal en el primer piso que dejará pasar la luz y "permitirá que quien pase por la calle pueda ver la rica diversidad de actividades que ocurre dentro".

El proyecto gira alrededor de unas grandes gradas que sirven como escalera para bajar hacia los otros dos pisos subterráneos, pero también como un espacio para realizar talleres comunitarios, programas educativos y los diferentes eventos literarios que organice la biblioteca.

La idea del estudio mexicano es incluir también un área de lectura para familias con niños, un laboratorio de ordenadores con la última tecnología y una colección de audio y vídeo que complementará a las de libros, todo ello con el objetivo "de estimular la interacción comunitaria".

Este nuevo plan, que ha sido premiado por el Instituto Estadounidense de Arquitectos, busca reemplazar a la popular biblioteca pública Donnell, que se situaba en ese mismo lugar y cerró sus puertas en 2008.

El terreno fue vendido hace dos años por 59 millones de dólares a las empresas Tribeca Associates y Starwood Capital, que están construyendo un hotel de cincuenta pisos que quedará encima de la biblioteca.

Aunque será más pequeñaque la original, la biblioteca no incluirá áreas de administración ni varias colecciones que se han trasladado a otras sedes, por lo que el espacio público que ofrecerá será "virtualmente idéntico", aseguró la NYPL, que ha recibido críticas por reducir el espacio para el nuevo edificio.