Diariamente, cientos de armas son introducidas de manera ilegal a México, de la cuales en su mayoría, fueron provenientes del estado de Texas. 
 
De acuerdo a datos de smallarmsurvey.com, entre el año 2007 y el 2011, se decomisaron 100 mil armas en el país Azteca y el mayor problema es que esto no parece tener solución alguna. 
 
Mientras el gobierno mexicano le exige a Estados Unidos que pare el flujo de armas, esto es una tarea casi imposible, ya que el poder económico de los narcotraficantes obliga a familias de bajos recursos a traficar dichos aparatos. 
 
“El problema del tráfico de armas es un problema enorme. Se ve que las armas se compran sin chequeo absoluto… es algo triste y un problema grave que nosotros como Texanos tenemos que tomar responsabilidad”, dijo Rafael Anchía el presidente del Comité de Asuntos Internacional de la Cámara de Representantes de Texas. 
 
Y es que según los expertos, son las mismas leyes de los Estados Unidos que permiten la portación de armas, las que hacen el trabajo más difícil para frenar el flujo de armas. 
 
Según una investigación del periódico Washington Post, por lo menos 65 armas que fueron decomisadas en México en diferentes enfrentamientos salieron de una tienda de Dallas. 
 
A nivel estatal, las medidas para tener un mejor control a la hora de vender armas han fracasado en varias ocasiones y ni el mismo Barack Obama ha podido imponer restricciones en la compra. 
 
“Necesitamos hacer algo, porque mucha gente está muriendo, gente que son víctimas del tráfico de armas, por que estas armas son utilizadas por los narcos para aterrorizar el pueblo mexicano, es algo inmoral que debemos parar”, dijo Anchía. 
 
Te invitamos a que nos compartas tus opiniones y digas si ¿Crees que esta problemática se pueda solucionar?, ¿Crees que los narcotraficantes tienen la culpa o el gobierno estadounidense?.