"El Chapo" y muchos otros narcotraficantes se han escudado bajo el manto de la religión y la espiritualidad pensando que así quizás purgarían sus pecados en La Tierra.

Por décadas, los narcotraficantes más famosos han tratado de redimir sus culpas y así justificar sus acciones.

Se dicen devotos de la Virgen Morena y santifican a figuras relacionadas con la delincuencia.

También se asegura que entre narcotraficantes y homicidas existe una doble moral y que la necesitan para justificar el sufrimiento y muerte que generan, tratando así de calmar el dolor.

Según el Padre José de Jesús Aguilar, "ellos creen en Dios, pero como Dios no puede aceptar las cosas negativas que hacen, entonces recurren a otros santos que sí se los permiten, santos que no son de la iglesia, como Santa Muerte".

Por otro lado, especialistas aseguran que "El Chapo invertía grandes cantidades de dinero en capillas, iglesias y cualquier obra de caridad relacionada con la religión".

Javier Valdez, experto en marcotrafico dice que "tengo entendido que "El Chapo" ha colaborado en la construcción de diferentes iglesias y ha beneficiado con diferentes obras al clero.

Para acallar su conciencia, tienen que realizar algunas obras que son buenas, dijo Aguilar.

En definitva, la opinión pública se pregunta, ¿es "El Chapo" ángel o demonio?
Al parecer, los que lo defienden son mayoría. Sus paisanos lo quieren y lo defienden y hasta la propia madre de "El Chapo", Consuelo Loera Pérez, dice que   "solo el gobierno es el que esté ofendido con él".

Tras conocerse la encarcelación de "El Chapo", cientos de personas salieron a las calles de varias localidades mexicanas para pedir su liberación.

Muchos destacan las buenas obras de "El Chapo" con la comunidad, a pesar de que según se desprende de la investigación, "habría matado a 2,000 o 3,000 personas.

Con la misma fe y naturalidad, asesinos, narcotraficantes y violadores asisten a los mismos servicios religiosos que obreros, madres de familia y niños.