Ya ha pasado más de una semana desde de que 11 jóvenes desaparecieron de un bar en Tepito y las autoridades han colocado a decenas de soldados para vigilar la famosa Zona Rosa. 
 
Los parientes de los desaparecidos creen que los jóvenes estaban a media mañana del domingo en el antro cuando camareros y empleados del lugar los sacaron a la calle, donde individuos armados los metieron en vehículos y se los llevaron. Las familias de las víctimas reconocieron que eso es lo que han escuchado.
 
Por otra parte, el procurador del Distrito Federal Rodolfo Ríos, dijo que no hay evidencia del grupo armado ya que ninguna de las cámaras de seguridad lograron captar a dicho grupo. 
 
Eugenia Ponce, tía de un desaparecido, está desesperada y dice que ya ha agotado todas sus fuentes para pedir ayuda
 
“Ya son muchos días, ya no sobemos a quien recurrir”, dijo Ponce. 
 
La desaparición se registra 20 días después de un incidente en el que individuos mataron a golpes al nieto del activista estadounidense de los derechos civiles Malcolm X en un centro nocturno de la capital del país.
 
El presunto secuestro colectivo tuvo su dosis de desfachatez, incluso para los parámetros de este tipo de casos en la Ciudad de México, porque ocurrió a la luz del día, a media cuadra de Reforma, la principal avenida de la ciudad, y a relativamente corta distancia de la sede de la Procuraduría General de la República (PGR).
 
El lugar, que abre en la noche cuando otros cierran y en el que desaparecieron el domingo los jóvenes, se encuentra a sólo manzana y media de la embajada de Estados Unidos, la cual se ubica al otro lado de la avenida Reforma.