Un padre se encuentra en juicio al ser acusado de manejar ebrio en el año 2011 y causar un accidente vial que acabó con la muerte de su propio hijo.

Francisco Sanchez recogió a su hijo de una escuela en Dallas y al entrar en una calle, una camioneta chocó contra el carro matando a su hijo, quien iba en el lado del pasajero.

La policía informó que el padre estaba manejando en estado de ebriedad, ya que se encontraron botellas de cervezas en el carro.

Stephanie Fargo, abogado acusatorio, dijo que no hay duda que el menor de 13 años murió por la imprudencia de su padre y que el accidente ocurrió por que el hombre no cedió el paso al camión y fue ahí cuando ocurrió el accidente mortal.

De acuerdo a reportes médicos, Christopher murió por una contusión fuerte en la cabeza. El cerebro del menor murió justo después del accidente, pero lo mantuvieron vivo para que pudieran donar sus órganos.