Sus amigos no llegaban al centenar, pero Ariel Castro era fiel seguidor de Facebook. Sus gustos, fotos, comentarios y posts no hacían presagiar que este orgulloso abuelo amante de las guitarras tenía a 3 chicas secuestradas en su casa.

De hecho, nada más descubrirse su identidad, el perfil de Castro se llenó de comentarios de otros usuarios indignados y estupefactos quienes le reclamaban por sus atrocidades.

A pesar de que su cuenta ya se encuentra cerrada e inaccesible, hasta esta mañana, así lucía su perfil.

El último post de Castro, escrito el pasado dos de mayo, es por lo menos curioso. El presunto secuestrador escribió: " los milagros realmente ocurren, Dios es bueno".  Otro de los posts reza: "Me alegras el día, cada día", sin mencionar a quién se refiere.

 

 

Como si llevara una vida totalmente normal, Castro daba los buenos días a sus amigos, celebraba el nacimiento de su quinto nieto o daba la bienvenida  a la primavera. En general, se trataba del perfil de un usuario corriente que no hacía presagiar la doble vida que en verdad llevaba.

Amante de Virginia Beach, el cantante Rey Ruiz y los perros chinos, Ariel pertenecía al grupo de puertorriqueños en Cleveland.

Su pasión por la música está presente en el perfil a través de la fotografía de una guitarra y de una banda de música que formó con su padre en 1976.

 

 

Ariel estaba divorciado y había recibido varias denuncias por parte de su exmujer por maltratador. En una de las peleas, supuestamente le rompió algunas costillas, le dislocó los hombros, le rompió un diente y le causó un coágulo de sangre en el cerebro, pero en su perfil de Facebook posteó esta curiosa frase.