Dos estudiantes de Southlake Carroll murieron el viernes, en lo que aparenta haber sido una sobredosis de drogas y el hombre que vivía en la casa en donde fueron hallados, ha sido acusado de las muertes, dijo la policía de Grapevine.

Justo antes de las 9am del sábado, la policía fue llamada a una casa ubicada en la cuadra 700 de Heather Wood Drive. Dos jóvenes fueron encontraron inconsciente en una habitación de la casa.

Paramédico de Grapevine y oficiales del Departamento de Bomberos pronunciaron muertos a Kyle McNutt, de 17 años de edad, y a Chase Nunez, de 18, en el lugar de los hechos.  Ambos residían en Grapevine y asistían a la escuela Carroll Senior High School.

La policía de Grapevine dijo que el viernes, McNutt y Nunez estaban en casa de Cullen William Marino, de 22 años de edad y que los tres hombres utilizaron narcóticos ilegales.

Marino fue arrestado en el lugar de los hechos, por una orden de detención no relacionada y fue llevado a la cárcel de Grapevine.

De acuerdo con los detectives, una investigación reveló que durante la noche Marino descubrió inconscientes a McNutt y a Núñez, pero en vez de llamar al 911, los trasladó a una habitación en la casa.

Con base en esos resultados Marino fue acusado de dos cargos de homicidio por negligencia por no llamar para pedir ayuda.

El sargento Robert Eberling, de la Policía de Grapevine, dijo que Marino admitió a la policía que proporcionó las drogas a los adolescentes. La policía dijo que podría enfrentar cargos adicionales.