NUEVA YORK - El gobernador del estado de Nueva Jersey, el republicano Chris Christie, rechazó hoy haber estado al tanto del escándalo "Bridgegate" cuando se produjo el cierre parcial de un puente por represalia política contra un alcalde.

Christie "no tenía absolutamente ningún conocimiento previo al cierre de carriles" en el puente George Washington, señaló una declaración emitida por su oficina.

El gobernador mantiene su posición de que "se enteró de que los carriles estaban cerrados cuando salió en la prensa", añadió la declaración.

Esta reacción del gobernador se produjo después de que un exdirectivo de la Autoridad de Puertos de Nueva York y Nueva Jersey que dimitió por el escándalo del cierre aseguró que Christie estaba al tanto del cierre, en contra de lo que él afirma.

El exdirectivo, David Wildstein, quien supervisó personalmente el cierre de dos carriles del puente George Washington en el llamado caso "Bridgegate", aseguró que puede probar esa afirmación, según una carta enviada por su abogado al diario The New York Times, que publicó la información en su página de internet.

Wildstein, quien conocía a Christie desde la época del instituto de secundaria, dimitió en diciembre pasado por dicho escándalo, igual que hizo otro directivo de la Autoridad Portuaria, Bill Baroni.

La carta del abogado indicó que la orden para cerrar los puentes fue "la orden de la administración Christie" y que "también existe una prueba" que mostraría que el gobernador "tenía conocimiento de los cierres de carriles" en el puente, "contrariamente a lo que declaró públicamente en una conferencia de prensa de dos horas".

"Wildstein rechaza la exactitud de varias declaraciones que el gobernador hizo sobre él y puede probar la inexactitud de algunas de ellas", añadió el documento.

Esta carta es la primera ocasión en la que se indica que Christie podría haber estado al tanto del cierre parcial del puente, algo que el gobernador siempre ha negado.

El asunto tiene un alcance especial porque Christie, un republicano que presume de moderado y de buscar el acuerdo con los demócratas, es un posible aspirante a la candidatura presidencial de su partido a las elecciones presidenciales de 2016.

El escándalo comenzó en septiembre, cuando varios carriles del puente George Washington, que une Fort Lee (Nueva Jersey) con el Alto Manhattan (Nueva York), fueron cerrados de forma repentina, lo que creó una gran congestión de tránsito en Nueva Jersey durante cuatro días.

Poco después surgieron acusaciones acerca de que aliados de Christie en la Autoridad Portuaria habían lanzado una operación de represalia política contra el alcalde de Fort Lee, el demócrata Mark Sokolich, porque éste no apoyó la campaña de reelección del gobernador en los comicios de noviembre pasado.

Este escándalo provocó que en diciembre dimitieran Baroni y Wildstein, dos próximos a Christie.

Asimismo, a comienzos de enero se divulgaron mensajes de correo electrónico entre la entonces jefa adjunta de Gabinete del gobernador, Bridget Anne Kelly, y Wildstein, con copia a otros miembros el equipo de Christie, en los que quedaba claro que el cierre de los carriles había sido orquestado e incluso había burlas sobre los problemas que sufría la población de la localidad.

El pasado día 9, Christie cesó a Kelly y anunció medidas contra el director de su campaña de reelección, Bill Stepien.

Desde entonces han surgido otras acusaciones de represalias por parte de otros alcaldes demócratas del estado por no haber apoyado la campaña de reelección del gobernador.

La Fiscalía federal en Newark (New Jersey) está investigando estas denuncias y las dos cámaras de la legislatura del estado han formado sendos comités de investigación.