Una senadora demócrata ha empezado una táctica obstructiva para impedir la aprobación de una propuesta que cerraría efectivamente la mayoría de las clínicas de aborto en Texas.
 
La senadora Wendy Davis de Fort Worth empezó el llamado “filibuster” a las 11:18 am, con el objetivo de impedir una votación en el Senado dominado por los republicanos de Texas. 
 
Para lograr su objetivo, la senadora tiene que hablar sin parar hasta la media noche, la cual es la fecha límite para el periodo de las sesiones extraordinarias. 
 
Las reglas sobre este proceso de obstrucción indican que la persona necesita mantenerse de pie, no recargarse sobre su escritorio o tomar descansos, ni siquiera para comer o usar el baño. 
 
El único momento en el que puede permanecer callada es si otros demócratas hacen preguntas para mantener una conversación. 
 
La senadora ha leído cartas de personas que hablan sobre el aborto, de manera tranquila, pausada, pero sin dejar hablar sobre el tema. 
 
Cientos de partidarios al derecho al aborto están en el Texas Senate Gallery para oponerse a las nuevas restricciones que podrían aprobarse en las últimas horas de la sesión legislativa especial. 
 
Davis ya había hecho una maniobra como estas al final de la sesión en el año 2011 para bloquear temporalmente unos recortes de $5,400 millones de dólares en las escuelas públicas.