Un perrito puede tener un valor sentimental enorme para alguien, pero aquí en Texas, estos no valen absolutamente nada.

La Corte Suprema del Estado dijo el viernes que los dueños de un perro no pueden demandar por daños emocionales ni culpar a una persona de haber matado a su mascota.

Y es que este veredicto viene después de que una familia en Fort Worth trató de demandar a un refugio de animales, después de que estos sacrificaron por equivocación a su perro Labrador.

Jeremy and Katherine Medlen sufrieron la pérdida de su perro cuando se escapó de su hogar por equivocación. Un refugio de animales lo encontró y la mascota fue sacrificada.

El juez Don Willer escribió su opinión en un documento de 25 páginas en donde concluyó que “el vínculo humano-animal, mientras innegable” no es digno de una compensación monetaria.

El Estado si permite recolectar indemnización para los animales domésticos con valor económico, tales como un perro de competencias o exposición pedigree.