ROMA (Italia) - Los investigadores nombrados por la corte culparon al capitán de un crucero que encalló en la costa italiana de la muerte de 32 personas, pero también responsabilizaron a la tripulación y la empresa propietaria por una serie de errores, retrasos y violaciones a la seguridad que contribuyeron a la tragedia.

El Costa Concordia encalló y zozobró frente a la isla toscana de Giglio el 13 de enero después que el capitán Francesco Schettino desviara su curso y la acercara demasiado a los arrecifes de la isla. Es acusado de causar el naufragio, de homicidio no premeditado y de abandonar el barco antes de que fueran evacuados todos sus pasajeros.

Ocho personas también son investigadas y la justicia de Grosseto ordenó a los expertos que determinen quién debería ser juzgado. En octubre tendrá lugar una audiencia.

En un análisis de 270 páginas, los cuatro expertos describieron segundo a segundo el desastre cuando Schettino comprendió lo que sucedía: con la ayuda de los registros de voz y datos en el puente, los analistas indicaron que Schettino no comprendió durante 45 minutos las informaciones de la tripulación de que el barco se inundaba y sus motores no funcionaban.

Los analistas compararon esos fallos con las normas de navegación marítima y determinaron que Schettino debería haber dado la orden de "abandonen el barco" a las 10 de esa noche, 15 minutos después de haber encallado la nave. En lugar de ello, la orden fue cursada a las 10:43 p.m., y no la dio Schettino sino un oficial.

Varios problemas empeoraron la respuesta a la maniobra de Schettino: la tripulación cumplió mal las órdenes, no las entendió y no estaba entrenada o certificada en seguridad y entrenamientos de emergencia.

Agregaron que la empresa propietaria Costa Crociere retrasó la notificación a las autoridades costeras de la situación de emergencia, acusación que Costa negó el jueves.

En una declaración, Costa dijo que por ley era Schettino quien debía haber alertado a las autoridades del accidente, y que el capitán aseguró a los tripulantes del Costa Concordia en tierra que hizo todo lo que debía. Además, según la compañía, el informe de Schettino a la sede central de Costa tuvo tal retraso, fue parcial y confuso que la empresa no comprendió la gravedad de la situación.

Algunos pasajeros dijeron haber quedado sorprendidos al ver a Schettino en tierra cuando eran evacuados. El capitán sostiene que dirigió la evacuación desde la isla tras abandonar el barco.