ROMA - El máximo tribunal de Italia decretó que un ejecutivo desarrolló un tumor cerebral benigno por sostener un teléfono celular junto a su oído durante varias horas al día por cuestiones de trabajo, y merece una compensación laboral.

Innocente Marcolini, que sufrió parálisis parcial de rostro, alegó que el uso de teléfonos inalámbricos durante seis horas al día por 12 años, mientras atendía clientes en China y otras partes del mundo, causó un tumor en el nervio trigémino craneal. Dijo haber utilizado teléfonos inalámbricos tanto en redes celulares como fijas.

Sus abogados presentaron a médicos que testificaron que el uso excesivo de teléfono celular aumenta el riesgo de sufrir ese tipo de tumores.

El impacto del fallo emitido a principios de esta semana aún se desconoce. Numerosos estudios científicos no han logrado hallar una relación causal entre teléfonos celulares y tumores cerebrales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica los teléfonos celulares como "posibles" agentes cancerígenos, en la misma categoría que los pesticidas y el café.