Seis horas, tres chefs y 22 libras de carne fueron necesarios para elaborar la mayor hamburguesa del mundo y también la más calórica: 25,000.

"Aunque la hemos creado por nuestro cumpleaños, estamos estudiando si incluirla en el menú. La idea es que encontremos una manera para bajar un poco el precio y volverla más fácil de cocinar sin comprometer la calidad de los ingredientes", aseguró Justin Meaney, uno de los dueños del local.

De momento, esta hamburguesa ya ha pasado a la historia. Sólo 15 personas fueron las afortunadas que pudieron probar esta peculiar obra culinaria.

Si finalmente logran incluirla en el menú, habrá que ver quién es el valiente que la pide y puede terminársela.

Lo que tampoco dijeron los genios de esta obra es cuánto costaría la hamburguesa y si además vendría con patatas fritas para acompañar por si alguien se queda con hambre.