La Senadora de Fort Worth puso fin a las especulaciones sobre sus aspiraciones políticas y dijo que estaba orgullosa de anunciar que quería ser la gobernadora número 48 de Texas. 
 
Wendy Davis dijo que enfocará su campaña en la educación, desarrollo económico y atención médica. 
 
“Pro aborto, entonces se le va a complicar a ella para vender su mensaje. Acordémonos que la euforia no va a la elecciones, son los números y un estado que todavía mucha gente no vota, como son los hispanos y los blancos tienen la tendencia de votar republicanos y esos son los que al final deciden las elecciones” dijo el analista político Carlos Rovelo. 
 
Davis deberá primero ganar la elección primaria de su partido para después enfrentarse en las elecciones de noviembre al candidato republicano, que tiene como favorito a Gregg Abbott, el actual procurador del Estado. 
 
De acuerdo a una encuesta de Texas Lyceum, Davis cuenta con un 21% del apoyo electoral, su posible contrincante, el procurador general Gregg Abbott, cuenta con 29% y según la encuesta, el 50% del electorado aún no saben por quién votaría. 
 
En junio, la Senadora de Fort Worth habló por más de 12 horas para obstruir la aprobación de una ley anti abortos y eso le dio fama a nivel nacional y se convirtió en un héroe para muchos texanos. 
 
Pero la pregunta siguen siendo: ¿En un año donde los demócratas corren el riesgo de perder el control del Senado - y con el opositor de Davis quien ya tiene en la banca $25 millones - se comprometerían los donantes con los recursos que se necesita para ganar?
 
Los consultores de campaña coinciden que el candidato demócrata y que el comité de acción política que lo apoye, necesita gastar $40 millones para darle una seria batalla al líder republicano Greg Abbott.