Amanda, una joven de 26 años, es la viva imagen del tesón, la fuerza de voluntad y la paciencia ya que pasó de las 222 libras a las 134 sin tirar la toalla.

Para motivarse aún más, Amanda se tomaba fotografías de su cuerpo una vez por semana y las iba guardando para compararlas a lo largo de las semanas y sentir que su propósito de bajar peso tenía sentido.

Sus claves fueron: no obsesionarse, pensar en el día a día en vez de ponerse metas muy altas al principio y no olvidar que somos nosotros los que tenemos el control de nuestro cuerpo.

Un montaje de cinco segundos muestra cómo Amanda bajó esos kilos de más a lo largo de un año, ya que las diferentes fotografías que se fue tomando están recopiladas en este pequeño montaje, pero se ve increíble la transformación que sufrió la joven.

Su video ya se volvió viral y ha servido de inspiración a miles de jóvenes que le piden consejos y le escriben para preguntarle cómo lo hizo.

Sin duda todo un ejemplo de superación.