Los inmigrantes arriesgan su vida con tal de poder venir a éste país y vivir el tan buscado “sueño americano”.
 
Pero lo que muchos no saben, es que varios de ellos no se sienten feliz una vez estando en la tierra de “las oportunidades”
 
Jorge Hernández, inmigrante mexicano, es uno de los millones de inmigrantes que cruzó el desierto junto con otras 50 personas para buscar mejores oportunidades. 
 
“Yo miraba que muchos amigos, vecinos, llegaban de visita a México y llegaban con buenos carros, ropa de marca y uno pensaba que toda la vida era muy fácil en Estados Unidos”.
 
Pero Hernández ahora se da cuenta que por lo contrario, todo es más difícil y no solamente eso, que nunca dejas de extrañar y querer estar en tu verdadero país. 
 
“Me siento desilusionado de que no he podido salir adelante en este país, pero es que a veces nos sentimos acorralados como animalitos”.
 
Este sentimiento es conocido como el “duelo migratorio”, en donde la gente poco a poco se va tragando sus sentimientos de vacío, fracaso, dolor y pueden entrar en una depresión. 
 
Expertos recomiendan que los inmigrantes se concentren en las cosas positivas y que para superar el “duelo migratorio”, es necesario desahogarse y empezar a disfrutar las cosas que ahora tienen y antes no.