En el Tribunal Superior de Justicia del Estado mexicano de Morelos se armó una terrible disputa, cuando en medio de una sesión ordinaria del tribunal, dos miembros se liaron a golpes.

Uno de los jueces llamó estúpido a algunos de sus compañeros, y de la agresión verbal psaó a la agresión física.

El hombre se paró de su asiento para ir en busca de su rival, y en el caminó derribó a un juez que se interpuso en su camino para evitar la agresión. Luego llegó hasta donde estaba otro de los jueces y lo agredió a puñetazos. 

Varios de los compañeros finalmente lograron detener la agresión. 

Posteriormente el juez dijo que se arrepentía de lo que había hecho y que sentía una profunda verguenza. El juez podría enfrentar una acusación penal.