La persecucuión y tiroteo de un policía a una furgoneta ocupada por una mujer y varios menores de edad podría resultar en polémica por la dureza del acto.

Una mujer que fue detenida en un control de rutina y que viajaba con sus hijos, el menor de seis años y otros adolescentes, se vio sorprendida por los disparos de un agente al intentar huír del lugar.

Los agentes de la policía de Nuevo México se enzarzaron en una peligrosa persecución que terminó en disparos a una furgoneta que estaba ocupada por una mujer y unos adolescentes.

Un agente le dio el alto a la furgoneta en la que viajaba la mujer en un control de rutina. La mujer discute con el policía y huye del lugar a toda velocidad, con lo que el hombre pide refuerzos.

Poco después, es alcanzada en un hotel donde sigue increpando al policía sin bajar del auto.

Se inicia de nuevo una persecución, que obliga al policía a abrir fuego y esta vez ya con refuerzos ya que en las imágenes se ven más policías en el lugar de la persecución.

La mujer bajó del auto y fue detenida en un principio, dejando a sus hijos en el interior del vehículo, pero poco después consigue escapar de nuevo.

Al final nadie resultó herido, pero la mujer puso en peligro su vida y la de sus hijos.

No se sabe porque escapó al control policial ni hacia dónde se dirigía, pero son frecuentes los casos de conductores que se escapan a los controles policiales y no tienen al final tanta suerte.

Ahora, el policía podría enfrentar la polémica por disparar a la furgoneta que estaba llena de menores para intentar detener a la mujer.